Paz
Registrarse
×

Advertencia

JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 862
Ejes y Sectores - Paz

Ejes y Sectores - Paz (127)

Domingo, 18 Diciembre 2016 18:45

Mesa Social para la Paz ARAUCA

Escrito por

Baterías cargadas, Cámaras listas. A las 8 de la mañana inició la instalación de la mesa social para la paz en la región centro oriente de Colombia, en el colegio Cristo Rey, ubicado en la ciudad de Arauca. Más de 500 líderes y lideresas populares, de diversas asociaciones, juveniles, campesinas, sindicales entre otras se encontraron para visibilizar mecanismos que permitan la construcción de la paz con justicia social.

El espacio también contó con la participación de alcaldes, voceros de organizaciones internacionales como la ONU y la OEA, líderes populares y la del gobernador de Arauca, Ricardo Alvarado, el cual aclaró durante la instalación del espacio que: La paz no es una imposición, no es un acuerdo, la paz hay que construirla con el pueblo también, resaltó la importancia de esta mesa para el reconocimiento de experiencias sociales de los departamentos de Arauca, Boyacá, Vichada, Casanare, Meta, Santander y Norte de Santander.

“Hablo en nombre de aquellos que se les ha negado el derecho a la vida y a la dignidad humana” la MSP rindió un homenaje a la lucha de Fidel Castro Ruz la cual dignificó los pueblos latinoamericanos.

Además, en esta mesa de paz se visibilizó algunas de las problemáticas en la región, ya que el último año han asesinado a más de 98 defensores de derechos humanos en Colombia y se han registrado más de 302 amenazas, Andrea Echazù miembro de las Organizaciones de las Naciones Unidas aseguró que “la participación directa de lo que afecta a las comunidades, es fundamental en la construcción de la paz”.

A través de cinco mesas de trabajo se logró desarrollar los ejes de trabajo de los participantes para dimensionar el cómo participar en estos espacios, quienes o que otros sectores de la sociedad se deben articular, cuales son los temas que se deben desarrollar y a través de qué mecanismos o escenarios poder participar. “En este ejercicio autónomo confluyen varias iniciativas en él y tienen la finalidad de sentarse a hablar sobre la paz de las comunidades” aseveró Marta López Bayón miembro de la organización de estados americanos.

Desde el Oriente Colombiano, “El tema de la paz no es un tema nuevo si bien ahora está en las primeras páginas de los diarios y de los noticieros, nosotros hemos venido trabajando en la participación de la gente en los escenarios, paros, foros, cabildos, marchas, en los cuales la gente se ha pronunciado, la falta de presencia del estado colombiano en la garantía de derechos y en la que ha denunciado que la única presencia del estado ha sido para la represión, el despojo a los campesinos, indígenas y afros”. Aseguró Sonia Lopez vocera del movimiento social político de masas social y popular del centro oriente de Colombia.

La participación de la sociedad en la construcción de la paz es fundamental en un proyecto de nueva nación donde los jóvenes son el motor de las grandes transformaciones a través de la comunicación.
 

Colombia, 26 de Septiembre de 2016: Desde la campaña Por Una Paz Completa saludamos el positivo y esperanzador mensaje que el ELN ha enviado a la sociedad colombiana, en la voz de su comandante Pablo Beltrán.

Vemos en el contenido y el tono de las declaraciones del comandante, el mejor de los ánimos y actitud para avanzar en el pronto establecimiento de la mesa en Quito, de la cual queremos ser actores facilitadores.

El mensaje del ELN, de que no afectará de ninguna forma el transcurso de la jornada de paz que se desarrollará el próximo 2 de Octubre, con un amplio respaldo al Si en la refrendación de los acuerdos de paz entre Gobierno y FARC-EP, constituye un cambio positivo en el camino de remover prontamente los obstáculos para dar inicio a este proceso.

Este mensaje nos reconforta y anima a redoblar esfuerzos por el pronto inicio del proceso, para lo cual esperamos que las partes avancen en las conversaciones pendientes y que este gesto de paz afiance la confianza entre ellas.

Con este anuncio que evidencia la voluntad de dialogar por parte del ELN,  esperamos que el Gobierno Nacional se disponga a avanzar en la instalación de la mesa en Quito y el cumplimiento de la agenda pactada, logrando así la posibilidad de acabar la guerra en el país de manera definitiva. Colombia quiere y merece La Paz, una Paz Completa

La Esperanza está puesta en ver que la guerra será cosa del pasado


Campaña Por Una Paz Completa

Los diálogos son con tod@s y para tod@s

Congresistas populares
Colombianos, colombianas, amigos y amigas del mundo.

Nuestro horizonte  apunta a la construcción de vida digna, que no es otra cosa que lograr que nuestros mandatos populares se hagan realidad y posibiliten nuevas realidades de justicia y libertad para todas las personas que habitamos nuestros territorios.

Dentro de este camino que hemos decidido construir, como Congreso de los Pueblos, consideramos que la Paz es uno de los más altos deseos y propósitos. Desde el Congreso Nacional para la Paz, realizado en el año 2013, cerca de 25.000 personas mandatamos participar de un Gran Diálogo Nacional,  aportar de la mejor a la consolidación de un Movimiento Nacional por la Paz y, poner a disposición nuestras apuestas para lograr contar con una Agenda de País en Paz. De esta manera, entendemos el Diálogo Nacional como un gran debate de cara al país, entre los sectores más diversos y plurales, que permita clarificar las causas del conflicto y las necesidades de transformaciones profundas para las problemáticas que aún persisten. Este diálogo nos ayudará a generar un proceso democrático para tener un nuevo momento de país, comprendiendo que para el Congreso de los Pueblos, la Paz son Cambios (reales de) concretos  las situaciones de injusticia e iniquidad.

Y, aunque reconocemos que en el momento actual hay un paso muy importante e histórico entre Gobierno Nacional e insurgencias, y esto nos llena de entusiasmo, no podemos pasar por alto dos elementos centrales: para el Gobierno colombiano la solución al conflicto armado es una posibilidad de profundizar el modelo neoliberal y; los protagonistas de la paz deben ser quienes han sufrido las diferentes formas de manifestación de la guerra es decir, las comunidades.

Es por esto, que uno de nuestros pilares fundamentales es lograr que la solución al conflicto social, político y armado sea en sí misma, un proceso democrático, en el cual haya lugar para la negociación vinculante y decisoria entre el Gobierno y la sociedad. En este sentido consideramos que la Mesa Social para la Paz, es un mecanismo  apropiado para desatar un proceso serio de negociación.

Este 15 de julio, una vez, saldremos a bailar, y cantar que damos Todo para la Vida, para la Justicia y para la Libertad. Nada para la muerte, para la desigualdad y la exclusión. Decimos, la Paz Sí es posible, y es contigo, conmigo, con todos y todas. Nadie puede quedar por fuera de la construcción de la paz. Nuestra bandera es la participación social y política, plural, diversa, directa y vinculante  de los sectores populares organizados y de los marginados para construir una Paz duradera, estable, fuerte y completa.

SI A LA PAZ
SI A LA REFRENDACIÓN DE LOS ACUERDO DE LA HABANA
SI A LA PAZ COMPLETA
SI A LA PARTICIPACIÓN SOCIAL PARA LA PAZ
SI A LA ESPERANZA
SI A LA MOVILIZACIÓN POR UNA COLOMBIA DISTINTA!!!

Después de 50 años se acerca el fin del conflicto armado. En el alma nacional se siente la esperanza con la firma de un acuerdo de paz con las FARC-EP y el comienzo de un proceso con el ELN.

Te invitamos a construir la paz. A contribuir a que los acuerdos sean con todas las insurgencias y con la participación del pueblo. Dejemos atrás la guerra y abramos entre todos y todas una senda de transformaciones que garantice la construcción de una nueva Colombia, democrática, diversa, pluralista, tolerante, con justicia social, que ponga al centro la vida, la naturaleza y el agua. Porque queremos un país al alcance de los sueños de las presentes y futuras generaciones.

Nos convocamos a darle la bienvenida a la Paz: en las plazas, las calles y las urnas; en las aulas y los hogares; en el lugar de trabajo y vivienda; en la esquina y la vereda; en los cabildos y consejos comunitarios. Hagamos sentir las voces de quienes no queremos más muerte, más persecución, más genocidio, ni odios ni violencias. Te invitamos a poner nuestras firmas en los acuerdos, revocando la guerra y diciendo definitivamente, ¡LA PAZ SÍ ES CONTIGO!

Encontrémonos en la gran movilización del 15 de julio, convirtámosla en un torrente de alegría, para festejar por la vida y la paz y hacer un canto de esperanza por los tiempos que vendrán.


FRENTE AMPLIO POR LA PAZ - CUMBRE AGRARIA ETNICA Y POPULAR - CLAMOR SOCIAL POR LA PAZ – REDEPAZ - PAZ COMPLETA - MARCHA PATRIÓTICA – UN MILLÓN DE MUJERES DE PAZ - UNIÓN PATRIÓTICA - CONGRESO DE LOS PUEBLOS - MESA INTERRRELIGIOSA - PARTIDO COMUNISTA COLOMBIANO - JUVENTUD COMUNISTA COLOMBIANA - FUERZA COMÚN - IGLESIA PRESBITERIANA DE COLOMBIA - TEUSAQUILLO TERRITORIO DE PAZ – PODER CIUDADANO – COLOMBIA VITAL – REDUNIPAZ NODO CENTRO – PROGRESISTAS – VAMOS POR LOS DERECHOS – COLOMBIANAS Y COLOMBIANOS POR LA PAZ – ARTISTAS POR LA PAZ – COORDINADORA SOCIALISTA – ANZORC – CARLOS LOZANO GUILLÉN – PIEDAD CORDOBA - GLORIA INÉS RAMÍREZ – IMELDA DAZA – AIDA AVELLA – GLORIA FLÓREZ – IVAN CEPEDA – ALIRIO URIBE - SIGUEN FIRMAS…

Mientras se avanza en la salida negociada al conflicto armado con el cese al fuego y de hostilidades entre las FARC y el gobierno, se profundiza la ofensiva estatal contra el movimiento popular y democrático que lucha por una paz con justicia social y un país para la vida digna. Sumado al paquete de políticas que profundizan el conflicto social y económico, se aprobó el  Nuevo Código de Policía que restringe derechos políticos fundamentales en contravía de la ya maltrecha Constitución Política y la precaria democracia colombiana. Entonces nos preguntamos ¿cuándo cesaran las hostilidades sociales, políticas y militares contra el movimiento social por parte del Estado Colombiano?  

El proyecto de Nuevo Código de Policía sitúa a la fuerza policial por encima de la autoridad civil y de los preceptos constitucionales, otorgándole facultades discrecionales para limitar y coaccionar el comportamiento social en todas sus dimensiones. Con  esta reforma se rompe con el principio de gradualidad de las funciones de policía, so pretexto de mejorar la seguridad, la convivencia y el orden público. En consecuencia, se concentra en la policía un poder propio de regímenes antidemocráticos,  delegándole incluso funciones judiciales,  que vulneran flagrantemente Derechos fundamentales como el Derecho a la protesta,  entre otros.

En Colombia, el Derecho a la protesta está sustentado en el Derecho a la libre expresión garantizado por el artículo 37 de la CP, que le otorga a la movilización el carácter de Derecho Fundamental conforme al Derecho Internacional de los Derechos Humanos, es un mecanismo de participación política que debe ser protegido. La jurisprudencia en reiteradas ocasiones ha reconocido que “[…] El derecho de reunión “ha sido concebido como una libertad pública fundamental pues constituye una manifestación colectiva de la libertad de expresión y un medio para ejercer los derechos políticos.”(C 179/1994). El Derecho a protestar y resistir se relaciona íntimamente con la realización de la democracia, el afianzamiento de la soberanía popular y el pluralismo. (T 571 de 2008)


Sin embargo, en el Código de Policía la movilización social pierde su carácter de Derecho Fundamental, desconociendo la definición de Colombia como Estado Social de Derecho, Democrático y pluralista y restringiendo otros derechos y principios fundamentales garantizados por la Constitución,  como el derecho a la libertad de expresión (artículo 20, CP) y el derecho a la libertad de asociación pacífica, criminalizando “ […] algunos de los actos propios del ejercicio de la movilización ciudadana […]  y restringiendo una de las bases de la democracia actual: el Derecho a disentir”


El Código de Policía deja al arbitrio de una autoridad acciones,  sin que medie solicitud expresa de intervención por parte de la misma ciudadanía o de una autoridad judicial,  que seguramente conducirán a la vulneración  de Derechos fundamentales. En un Estado históricamente represor como el colombiano, estas medidas, con certeza,  serán usadas para abusar de la autoridad y realizar acciones con motivaciones políticas y de persecución.


La implementación de estas normas, evidencia que la “voluntad” política del gobierno de Santos en favor de una paz para todas y todos, incluyendo  a los movimientos sociales y populares que nos oponemos al neoliberalismo y denunciamos la responsabilidad  del Estado en la guerra,  es frágil y retórica. Contrario a un espíritu de paz y reconciliación, se devela la intención del gobierno por recrudecer el control, las sanciones y la criminalización de las luchas y la movilización social que actualmente están en ascenso y se mantendrán durante un eventual periodo de pos acuerdos. El carácter represivo y punitivo del Nuevo Código de policía impactará  con mayor fuerza a las poblaciones excluidas social, política y culturalmente, que exigieron transformaciones democráticas para una paz con justicia social en la reciente Minga Nacional Agraria, Campesina, Étnica y Popular.


Un Derecho fundamental y de carácter superior en una democracia, como la protesta, no debería ser restringido  por ninguna norma. Sin embargo, la doctrina de seguridad que tiene como ejes la lucha contrainsurgente y el silenciamiento de la oposición, la  ley de seguridad ciudadana, la existencia del ESMAD y de normas penales que criminalizan la movilización social y este Código de Policía, constituyen instrumentos de represión legal del Establecimiento, sumados a la represión paramilitar que sigue actuando en total impunidad y connivencia con la fuerza pública en varias regiones del país.


La limitación a los Derechos a la protesta y la movilización y las restricciones a las libertades fundamentales van en contravía de la construcción de Paz y la democratización del País que exige la sociedad y que se estarían acordando con las insurgencias. Pese a que en el Acuerdo sobre participación en la mesa de La Habana se habla de garantías para el ejercicio político de los movimientos sociales y políticos, el fortalecimiento de las organizaciones sociales y el Estatuto de la Oposición, las normas que se vienen aprobando por parte del Congreso de la República - presentadas por el Gobierno Nacional - son abiertamente contrarias a estos propósitos y también cierran las puertas a un diálogo honesto y efectivo con el ELN que tiene como punto central, en la agenda bilateral pactada,  la participación de la sociedad. Participación social que para que sea eficaz (como lo planteó el presidente Santos) y vinculante (como lo reclama la sociedad), no puede estar limitada por normas que restringen la movilización y la protesta, derechos políticos  cuyo libre ejercicio es fundamental para garantizarla.
Desde las colombianas y colombianos que seguimos luchando dentro y fuera de Colombia por una Paz con cambios, desde las víctimas del conflicto armado y de un modelo de desarrollo excluyente que nos vimos forzados y forzadas a abandonar nuestra tierra…
¡Exigimos respeto a las libertades fundamentales y garantías para el ejercicio del Derecho a la protesta y a la participación, solo así construiremos una Paz estable y con Justicia Social

1. El Congreso de los Pueblos saluda con entusiasmo el anuncio del gobierno y las FARC-EP sobre el acuerdo logrado para un cese al fuego bilateral definitivo y el inicio de la dejación de armas.

2. Nos parece de vital importancia que hayan llegado a un acuerdo sobre las medidas que el gobierno deberá tomar para el desmonte de las estructuras criminales de extrema derecha que conspiran contra la paz y la democracia; sabemos que sólo la más grande movilización y vigilancia social las harán efectivas y las profundizarán para avanzar en el desmonte del terrorismo de Estado, una tarea ineludible en la construcción de la democracia colombiana.

3. Este paso fundamental logrado en La Habana, para que sea estable y duradero, debe seguirse con la apertura del diálogo directo entre el gobierno nacional y el ELN, ya pactado; el gobierno debe atender así mismo los llamados a iniciar conversaciones con el EPL. La demanda de las organizaciones sociales al gobierno y al ELN para que se sienten e inicien el diálogo, priorizando los temas humanitarios y un cese bilateral de fuegos, son totalmente pertinentes y coinciden con el momento de los diálogos con las FARC.

4.  El conjunto del movimiento popular ha manifestado su disposición a participar activamente en la fase de negociación con el ELN y en la implementación de los acuerdos con las FARC. Gobierno e insurgencias deben tomar atenta nota de esto.

5. La noticia del acuerdo en la Mesa de La Habana hace necesario que el gobierno sea coherente y cumpla lo pactado con la Cumbre Agraria en la reciente Minga Nacional, reconozca y respete efectivamente la protesta social, elimine el tratamiento de guerra contra las organizaciones sociales y genere las condiciones básicas de transformación exigidas en el pliego de la Cumbre Agraria  para la superación del conflicto social. Un mínimo signo de congruencia política de Juan Manuel Santos debería empezar por la objeción a firmar el Código de Policía, un verdadero esperpento contra las libertades ciudadanas.

6. Hoy es día de celebración. Y de intenso trabajo para que la paz con justicia social sea completa.

Congreso de los Pueblos
Junio 22 de 2016

Tras dos semanas de realizada esta Conferencia, académicos e intelectuales de diferentes países se han venido sumando a esta exigencia, adhiriendo su firma a la carta que a continuación se presenta. Por esta razón, hoy llamamos a la academia a seguir sumando voces, para pedirle al gobierno y a las insurgencias que la sociedad civil sea tenida en cuenta de manera central en el proceso de paz que se adelanta en Colombia.

Editorial Vida DIgna
Por John Jairo Calderón – Vocero Nacional del Congreso de los Pueblos
--
El pueblo colombiano continúa preguntándose: ¿Cuál es la apuesta del presidente Juan Manuel Santos y de sus aliados en el poder? ¿Una paz duradera con justicia social? ¿O solo les interesa lograr el desarme de las insurgencias para que la inversión extranjera fluya sin obstáculos?

No se puede desconocer que el empobrecimiento que aqueja a la mayoría de los habitantes del país responde a la insistencia y profundización del actual modelo económico; modelo y estructuras que están en los orígenes del conflicto social, político y armado.

Como no ocurría desde 1991, esta coyuntura brinda condiciones para impulsar un Gran Diálogo Nacional encaminado hacia la puesta en marcha de nuevas políticas que garanticen otro orden político y social.

La idea de que la actual Constitución de la República sería la garantía de paz se ha desfigurado, dado que mucho de su articulado fue reglamentado en favor del gran capital, en contra de los trabajadores y del campesinado; igualmente es descomunal el desconocimiento de los derechos indígenas y afrocolombianos. Por eso urgen las reformas sociales y políticas, la superación de la impunidad, el desmonte del paramilitarismo y de la doctrina de Seguridad Nacional: estas reformas mínimas serían un buen paso inicial para la paz.

Nuevo mapa político: desafíos de la izquierda

El nuevo mapa político del país, tras las elecciones locales del 25 de octubre, muestra una reorganización de los viejos poderes. Se supone que las elecciones definirían a los gestores locales de un eventual posacuerdo de paz, pero en los debates casi no apareció este asunto, opacado por cuestiones como la movilidad, la seguridad o la corrupción. La solución política al conflicto estuvo ausente.

Los sectores de derecha lograron perfeccionar sus prácticas clientelistas habituales, o bien presentaron lo viejo con el empaque de lo nuevo.

La izquierda, en cambio, no obtuvo la alcaldía de Bogotá ni disputó la administración de ninguna ciudad capital o gobernación. Sin embargo, sectores alternativos lograron victorias importantes en Putumayo, Boyacá, Nariño, Ibagué y Pasto y la fuerza social movilizadora del campesinado alcanzó victorias (alcaldías y concejos) en varios municipios con amplia tradición de lucha en los departamentos de Norte de Santander, Antioquia, Bolívar, Nariño y Arauca. Estos gobiernos tienen el reto de enfrentar una política nacional abiertamente hostil a los territorios, por eso deben estar muy cerca de movimientos sociales para defender las regiones. En estos casos no es descabellado hablar de “gobiernos locales-movimiento”, pero eso dependerá de la audacia de los nuevos gobernantes.

Mientras tanto, el pueblo colombiano sigue reclamando un país con profundización de la democracia, que acepte la diversidad étnica y multicultural; que acoja una economía nacional para la vida, un modelo respetuoso del ambiente, un verdadero Estado Social de Derecho para la justicia y la equidad.

Estas son nuestras bases para la verdadera paz, que lógicamente va más allá de la sola terminación del conflicto armado con las insurgencias.

Martes, 25 Julio 2006 03:47

Paz

Escrito por
Página 1 de 10
You are here:

Congreso de los Pueblos:

Somos una organización de caracter político y social que aglutina diversos sectores y actores en la construcción de una propuesta de país para la vida digna y con justicia social en Colombia.

El Congreso en las Redes

social icon  social icon social icon  social icon

 

S5 Box

Login

Register