CP Europa
Registrarse
×

Advertencia

JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 887
JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 864
JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 862
Noticias C.P Europa

Noticias C.P Europa (32)

Última noticia: han librado de cargos al compañero pero han tomado la decisión de deportarle
 
Kurdistan MG 9049 2

La Delegación internacionalista de Euskal Herria en Kurdistán queremos denunciar la detención por parte de la TEM, la policía antiterrorista turca, de nuestro compañero Eduardo Izarzugaza.

La brigada vasca, acompañada de dos compañeros de la delegación catalana, otro compañero de la delegación italiana y un compañero de la delegación colombiana, ha sido retenida, durante dos horas, mientras volvíamos de Lice a Amed (Diyarbakir). Finalmente, la Policía Turca ha decidido enviar a nuestro compañero a las dependencias policiales del TEM donde podría permanecer detenido durante 5 días detenido y bajo régimen de incomunicación.

Las delegaciones estamos en Kurdistán invitadas a participar en el Newroz, la fiesta nacional Kurda. Este año, esta importante celebración, se produce tres semanas antes de un referéndum en el cual Erdogan intenta aprobar una reforma autoritaria de la constitución y el voto Kurdo es clave para tumbar esta propuesta. Por ello, la tensión política dentro y fuera de Turquía aumenta a diario.

Nuestra visita a Lice estaba motivada por los acontecimientos que históricamente han tenido lugar en esta ciudad. Lice fue una de las ciudades kurdas que durante los años 90 sufrió la violencia y la represión más brutal por parte del Ejército Turco. Recientemente, el Gobierno de Erdogan, después de las declaraciones de Autogobierno de muchos distritos y ciudades del Kurdistán donde el DBP gorbernaba, ha secuestrado las municipalidades y ha procedido a la detención y encarcelamiento de muchas personas vinculadas a los ayuntamientos y a movimientos prokurdos. Por si esto no fuera poco, en los últimos 15 días la ciudad de Lice ha estado sitiada por un operativo de 10.000 militares, enmarcado en la política generalizada de represión al movimiento político Kurdo.

 Dadas las circunstancias, la delegación de Euskal Herria en Kurdistán quiere denunciar la detención arbitraria de nuestro compañero y exigimos su inmediata puesta en libertad. Así mismo, queremos mostrar nuestro apoyo y solidaridad a la ejemplar lucha del pueblo Kurdo y señalar al Estado Turco y su política antidemocrática y colonialista como responsable de los acontecimientos que durante los últimos años tantas vidas se han cobrado y a tantas personas militantes y solidarias con la causa Kurda mantiene en la cárcel en condiciones que vulneran sus derechos más básicos.

 

Ante todo, hay que tener en cuenta que Turquía se encuentra en este momento bajo un estado de excepción y que mientras nuestro compañero no esté en la calle o en un avión camino a casa no nos podemos relajar.

 

Eduardo Askatu!

Gora Herri Kurduen Borroka!

Biji Kurdistan!

Jueves, 22 Diciembre 2016 15:20

Carta a los pueblos de EUSKAL HERRIA y del mundo

Escrito por

Desde Congreso de los Pueblos nos solidarizamos con los detenidos en una operación policial en el sur de Francia. Queremos solidarizarnos con los movimientos, organizaciones y personas del pueblo de Euskal Herria que hoy siguen siendo víctimas de la represión y la opresión, por parte de quienes se niegan a la construcción de una verdadera paz con justicia social, soberanía y vida digna.

Durante la noche del pasado viernes 16 de diciembre del presente año, Luhuso (localidad de Eukadi ubicada del lado de la ocupación francesa)  fueron detenidos Michel Berhocoirigoin, Jean-Noël Etcheverry, Betrice Molle, Michel Bergougnan y Stéphane Etchegaray. Se trata de 5 personalidades destacadas de la sociedad civil vasca que se han caracterizado en los ultimos años por trabajar por la solución política del conflicto y por la verificación del desarme de ETA . En diversas manifestaciones se ha venido reclamando: 'Bakearen alde! ¡Libertad para los artesanos de la paz!'. Estas detenciones muestran la nula voluntad de avanzar por las vías democráticas por parte de los Estados español y francés.

El Congreso de los pueblos se suma a esta denuncia y exigencia de libertad. Reconocemos que la lucha de nuestros pueblos por siglos, han estado de la mano. Hemos sido víctimas del despojo por parte de la Corona y la Cruz, hemos vivido el genocidio físico y cultural, hemos resistido por conserva nuestras identidades, tierras y soberanía; y de igual forma, hoy seguimos construyendo paz para la vida digna, paz que trasciende el asarme militar, paz que construye justicia y soberanía para nuestros pueblos.  

Estos hechos, históricos y actuales, nos siguen demostrando que los señores de la guerra le siguen apostando a la dominación y al exterminio de la izquierda abertzale y de toda expresión que reivindique la descolonización y la libertad.

Desde Congreso de los Pueblos nos unimos al clamor de Euskal Herria que exige la libertad a los 5 de Luhuso y que se deje de obstaculizar el camino hacia la paz.

Hermanas y hermanos de Euskadi, reciban nuestro más profundo respeto, admiración y respaldo.

Señores de la colonia y de la guerra, sepan que desde nuestras identidades originarias, seguiremos construyendo paz, soberanía, poder popular, vida digna.


Viva Euskal Herria Libre y Soberana!!!!

Viva la Paz de nuestros pueblos!!!

Viva la Lucha y la Unidad Popular!!!

Congreso de los Pueblos
Colombia 21 de diciembre 2016

La Tercera Asamblea europea del Congreso de los Pueblos reunió a más de cuarenta activistas e internacionalistas en Europa que sesionaron durante tres días en la población vasca de Otxandio. Lxs asambleístas debatieron sobre el rol de las personas colombianas en situación de exilio y migración en los espacios de participación política que se vienen generando en torno y/o a partir de las negociaciones entre el gobierno colombiano y las insurgencias armadas y sobre las formas y posibilidades de organización del Congreso de los Pueblos en Europa. También reflexionamos sobre la forma como participaríamos en la Mesa social para la paz y en el Gran diálogo nacional que se está impulsando.
 
Esta Asamblea fue posible en gran medida gracias a la solidaridad de la población de Euskal Herria y su organización comunal. Para todxs lxs asambleístas fue de gran valor poder conocer y compartir la historia de resistencia y lucha por la defensa del territorio y por la autodeterminación del pueblo vasco. Estos días nos han reafirmado en el sentimiento solidario con las luchas de otros pueblos y de igual manera nos han recordado la necesidad urgente de fortalecer la solidaridad con las luchas del pueblo kurdo contra el proyecto imperialista y autoritario de Erdogan y el AKP en Turquía y el régimen represivo de Bashar al-Ásad en Siria, que atacan las comunidades autónomas y autoorganizadas en Rojava (territorio kurdo en siria) y en Bakur (territorio kurdo en Turquía).
 
Lxs congresistas populares vemos con preocupación que desde los primeros días de la firma de los acuerdos del gobierno y las FARC han aumentado los asesinatos de dirigentes sociales y activistas políticxs de oposición sin que el gobierno tome medidas reales para frenarlos. Nos preocupa que los discursos sobre el final de la guerra, terminen fortaleciendo el terrorismo de Estado, en tanto estos asesinatos continúen en la impunidad y la responsabilidad del Estado por acción u omisión de su deber no sea visualizada ni castigada. Desde la diáspora no consideramos que las condiciones de la paz santista sean suficientes para garantizar la democratización del país, no creemos que la guerra en Colombia haya llegado a su último día y no porque deseemos que la guerra siga, sino porque creemos que la guerra es una realidad histórica, dolorosamente constitutiva del país y por lo tanto su superación significa mucho más que las banalizaciones mercantilistas de las campañas publicitarias estatales.
 
El Congreso de los Pueblos capítulo Europa ha considerado en sus debates que la participación de la sociedad y las comunidades organizadas en los procesos de democratización va más allá de las negociaciones entre el gobierno con las guerrillas. En este punto afirmamos la necesidad de una participación desde el antagonismo de clase. La participación no puede constituirse en un factor de legitimación del orden dominante burgués y del modelo capitalista, dependiente y extractivista. Creemos que los problemas de la exclusión social y el terrorismo de Estado pueden ser superados por medio de un gran diálogo por la paz en donde la sociedad civil y las comunidades organizadas participen y decidan. Sin embargo la búsqueda de esa salida concertada no puede llevarnos a olvidar, que los intereses estratégicos de la oligarquía colombiana y del capital transnacional no van resolver nunca las necesidades vitales ni de la población colombiana marginada y empobrecida ni de la clase trabajadora. Entendemos la participación en los procesos de paz como continuidad de la oposición política con una visión de país diferenciada de la visión burguesa, colonialista y patriarcal de la oligarquía colombiana.

 

Otro tema que ocupó nuestras discusiones fue la caracterización del sujeto político en la migración y en el exilio. No creemos que la condición de las personas en exilio se deje simplificar a través de una definición homogénea, unívoca y exclusiva como víctima. Los procesos de victimización son más complejos y afectan no sólo a las personas en exilio sino también a las personas que han migrado por otras razones ligadas a la negación de derechos fundamentales como el trabajo, la educación, la salud o el derecho a decidir sobre sus vidas. La participación entonces no se puede dar en los marcos de la definición de víctima, sino que debe buscar la reafirmación de personas migrantes y en exilio como sujetos de derechos y con capacidad de autorepresentación, tanto en los marcos del Estado nacional colombiano como en los de los Estados de exilio y migración.
 
Igualmente afirmamos la necesidad que la migración y el exilio estén presentes en todos los espacios en donde se definan políticas y acciones que les incumban. En consonancia con eso, el Congreso de los Pueblos en Europa no pretende una representación exclusiva de la diáspora colombiana sino que concibe la migración y el exilio como una multiplicidad de procesos. Entendemos su representación como diversa, generadora de espacios de encuentro y diálogo con otras experiencias de resistencia y que apueste más a procesos de construcción de comunidad y de poder alternativo y popular. Para el Congreso de los Pueblos en Europa es importante que esos procesos de construcción de representaciones y participación política se asuman desde una perspectiva antipatriarcal, antirracista y decolonial. En ese sentido encontramos relevante que la coordinación, la conducción y la representación en todos los espacios sean construidas desde la paridad de géneros, el reconocimiento e inclusión de la diversidad de saberes y con una nueva ética en el ejercicio de la política. De igual manera se deben considerar también los aspectos generacionales, las subjetividades, las identidades y las diferentes orientaciones sexuales. Reafirmamos nuestro compromiso con la solidaridad internacionalista, con la lucha contra el patriarcado, el capitalismo y contra el modelo colonialista-racista.
 
Lxs congresistas populares ratificamos nuestro compromiso con la búsqueda de la paz con justicia social, memoria y equidad. En consecuencia exigimos que se respete y cumpla el acuerdo firmado el 30 de marzo, iniciando la fase pública de las conversaciones entre el Ejército de Liberación Nacional y el gobierno colombiano.
 
Agradecemos el acompañamiento y participación del pueblo de Otxandio y de su alcalde Urtzi Armendariz Alzaga (EH Bildu), del Foro Social por la paz de Euskal Herria, del Comité Internacionalista de Zaragoza, de Iniciativa Solidaria internacionalista de Burgos, de la asociación Paz con Dignidad, de la Marcha Patriótica del País Vasco, de los y las compañeras latinoamericanos y de los procesos organizativos del Congreso de los Pueblos en América Latina.
 
En este contexto hacemos un llamado para que no se siga aplicando una legislación de excepción que impide la libertad de lxs prisionerxs vascxs y su retorno a Euskal Herria. Abogamos también para que el gobierno español, que saluda la solución del conflicto armado entre las FARC y el gobierno colombiano, no siga haciendo lo indecible para impedir un proceso de soluciones en el caso vasco.
 
A la comunidad internacional, a la sociedad colombiana, a nuestros compañerxs queremos decirles que salimos de este evento fortalecidxs para seguir construyendo comunidad y Congreso de los Pueblos tanto en Colombia como en el exterior.
 
La paz son cambios para la vida digna en Colombia y en el exterior… Vamos por más
 
OTXANDIO, EUSKAL HERRIA, 18 DE SEPTIEMBRE 2016
 
Más información en:
 
Email : Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Twitter : @Europa_CdP
 

¡libertad para Andrés Bódalo!

¡libertad a todos y todas las activistas del sindicato de los trabajadores (sat)!

Recibimos con preocupación e indignación noticias desde Andalucía, según las cuales nuestro compañero de lucha Andrés Bódalo, del Sindicato de Obreros del Campo de Jaén, ha sido condenado a tres años y medio de prisión a causa de una protesta colectiva en el año 2012. Andrés, como tantas otras compañeras y compañeros ha sido víctima de un montaje judicial que no hace más que aplicar las políticas de represión social y de criminalización de las justas protestas de los jornaleros y jornaleras.

Desde el Congreso de los Pueblos en Colombia, pensamos que sus luchas, sus convicciones y su alegría nos seguirán inspirando en las luchas que llevamos a cabo en nuestro continente contra el capitalismo de grandes empresas e históricas oligarquías. No olvidamos que nuestro objetivo en común es conseguir una vida digna para todos y todas.

Queremos expresar nuestro rechazo a la criminalización del movimiento agrario andaluz. Exigimos al Estado Español el indulto para el compañero Andrés Bódalo y el cese inmediato de la criminalización contra el Sindicato Andaluza de Trabajadores, que tiene, en la actualidad, más de 600 activistas procesados judicialmente.

Finalmente, queremos expresar nuestra solidaridad y fuerza a aquellos compañeros y compañeras que se encuentran en huelga de hambre exigiendo la libertad inmediata del compañero Andrés.

Su lucha es nuestra lucha.

La Solidaridad es la ternura de los pueblos


Congreso de los Pueblos

Entre el 4 y el 6 de marzo realizaremos en Zúrich la segunda reunión  de llamamiento a la Mesa Social para la paz que hemos denominado “JORNADAS PARA LA CONSTRUCCIÓN DE PAÍS DESDE Y PARA LA MIGRACIÓN Y EL EXILIO”.
La paz son cambios, la paz es participación de la sociedad, la paz es inclusión

El Congreso de los Pueblos- Europa, se suma también al canto internacionalista por la memoria y contra la impunidad por el asesinato de nuestro compañero Carlos Alberto Pedraza.

Saludamos y enviamos un abrazo solidario y rebelde en las jornadas que por estos días sus familiares, amig@s y compañer@s adelanran en Colombia, sobre todo en la ciudad de Bogotá en el barrio en donde se forjó y vivió Carlos, al igual que el plantón del 19 de enero frente a la Fiscalía en donde se repudiará la ineficacia del ente investigador a un año del vil asesinato a un hijo del pueblo.

Por esto, quienes hacemos parte de la diáspora colombiana y de la propuesta del Congreso de los Pueblos en los diferentes países de Europa, estamos presentes por una memoria viva, activa y transformadora por la verdad y la justicia. Aquí vamos, por el camino de la resistencia contra el olvido y la impunidad.

En el caso de Carlos Alberto, el gobierno colombiano y la justicia, repiten el libreto de la impunidad.  Otra vez con su modelo de ineficacia cuando se trata de violaciones de los derechos humanos a dirigentes de sectores populares y de oposición y por ello, no hay resultados concretos. Que contraste, mientras el gobierno habla de paz y hacen acuerdos con la insurgencia, incumple los pactos con la cumbre agraria, étnica y popular, sigue la persecusión, las amenazas y se criminaliza la movilización social.  

Aún así, Carlos sigue como un sembrador de huellas y de futuro estando presente en el Congreso de los Pueblos – Europa con su voz y su ejemplo.  Por tal razón, la II Asamblea en Berlín se llamó: Carlos Alberto Pedraza Salcedo. Su nombre e imagen, son testimonio del compromiso reafirmado en tal evento, por el ejercicio político del exilio y la migración, la solidaridad internacionalista, la lucha por la soberanía y la paz con justicia social en Colombia y el mundo.
A toda su Familia, nuestro acompañamiento fraterno y solidario.

Al gobierno colombiano le exigimos un proceso de investigación efectivo y transparente para aclarar el caso y castigar a los responsables.

Reafirmamos la exigencia de garantías plenas para la protesta popular, el cumplimiento de los acuerdos con la Cumbre y el reconocimiento de la Mesa Social para la Paz.

Al Congreso de los Pueblos, regar la semillas que sembró Carlos Alberto y multiplicarlas en el campo y la ciudad;  en la concreción de la Mesa Social para la Paz, la movilización campesina, indígena étnica y popular y en la lucha de la diáspora colombiana que existe y avanza desde afuera hacia adentro.

Congreso de los Pueblos- Europa
Enero 17 de 2016.

Debate de control en el Parlamento colombiano

El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible,
mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política

Simón Bolívar ante el Congreso de Angosturas


La decisión de un grupo de parlamentarios liderados por el Polo Democrático de hacer un debate de control sobre el abandono en el que el Estado colombiano tiene sometida a la diáspora colombiana reviste gran importancia porque sirve para que el país conozca a ese sector de víctimas. Se refuerza además el proceso de empoderamiento de la población migrada – voluntaria o no - y de construcción de un nosotras y nosotros colectivos que se viene impulsando desde sectores y lugares muy diversos tanto en el exterior como en Colombia con las personas retornadas. Hacer de la migración sujeto de derechos exige incluir su realidad y sus problemáticas en los temas a tratar en las relaciones internacionales del Estado colombiana y otorgarle derechos y reconocimientos en la vida social, política y económica del país y en las de las sociedades de acogida. El proceso de paz con las insurgencias y espacios como la Mesa Social para la paz y las actividades que se vienen impulsando desde el Foro Internacional de Víctimas constituyen también escenarios propicios para trabajar el “derecho a tener derechos” consuetudinariamente negados a este grupo social.


En el principio la exclusión, la inequidad y el mal gobierno


Las cifras más conservadoras sobre la migración colombiana hablan de más de 6 millones personas dispersas por todo el mundo. Esa migración - que equivale a la población de Cali, Medellín y Barranquilla juntas o a la de Estados como Noruega o Dinamarca - ha sido forzada a salir o a huir del país por las mismas causas que originan el conflicto en Colombia, o sea la pobreza, la exclusión, la falta de oportunidades en salud, educación, vivienda o la violencia. Aunque a muchas de ellas se les identifica como migrantes económicos, la realidad es que se trata en la mayoría de los casos de víctimas, directas o indirectas, del Estado y de la estructura social colombiana. A esa diáspora, que está dispersa por todo el mundo, quienes han gobernado Colombia han sido incapaces de brindarles la seguridad humana que necesitaban para vivir dignamente en el país y ante sus demandas esas mismas autoridades han recurrido en muchas ocasiones a la violación de sus derechos humanos.

Una prueba fehaciente de esta situación se presenta cuando analizamos las cifras de la migración y del refugio en Colombia que confirman que el desplazamiento y el destierro de esas personas se acentuaron durante los gobierno de Pastrana y de Uribe y durante los primeros años del gobierno de Juan Manuel Santos1. En esos años la violencia estructural agenciada muchas veces desde el Estado al imponer el modelo neoliberal – extractivista y privatizador – les despojó de la tierra, les dejó sin empleo o sin el sustento básico. Hay que tener en cuenta además que en estos periodos presidenciales “florecieron” en Colombia las desapariciones forzadas, las masacres de fuerzas paraestatales, los falsos positivos y el asesinato de líderes populares. Se criminalizó también la protesta social y se encarceló a la oposición política aumentando con ello el terror y la desesperanza2.

En el último lustro las cifras de migrantes se estabilizaron, no tanto porque la situación de Colombia cambiara radicalmente animando a la gente a quedarse, sino porque los y las refugiadas de todas las categorías dejaron de salir porque cambió drásticamente la situación económica en algunos países de destino (España, Inglaterra, Venezuela o los Estados del norte industrializado) dificultando la consecución de un empleo o de residencia. A estos hechos hay que agregar que ante el flujo de migrantes provenientes de países en guerra en el Norte de Africa, en Europa del Este y en el Medio Oriente se han endurecido las leyes de migración y asilo, han aumentado la xenofobia, incluso la institucional y se ha abaratado el costo de una mano de obra extranjera sometida por el miedo y la falta de una asistencia social que les garantice unos mínimos de sobrevivencia. La ilegalización de los y las migrantes y los procesos que les niegan los permisos de residencia y trabajo forzándolos a la clandestinidad convierten a personas trabajadoras y/o necesitadas de protección en criminales. Esas personas migradas y sometidas a los vaivenes de la economía informal, a la precariedad o a la negación de un status que reconozca su condición de trabajadores son sometidas por el sistema capitalista a mecanismos de control y de represión que les convierte en el ejercito de reserva a través del cual se reducen los costos de producción de mercancías y de prestación de servicios a las personas, tan necesarios para permitir que sectores amplios de la población puedan conciliar vida familiar y profesional o hacer frente al cuidado de las personas mayores, enfermas o de la población infantil.3


La invisibilidad relativa de la diáspora colombiana


La migración colombiana está muy presente en la vida económica del país porque cada año las remesas giradas alcanzan casi los 5 mil millones de dólares convirtiéndose en un pilar escondido del desarrollo del sistema capitalista y de la estabilidad social al permitir a muchas familias cubrir sus necesidades básicas. A través de impuestos como el 4 por mil y de las tasas que se pagan por los giros de dinero la diáspora genera flujos financieros que le sirven al Estado y a las compañías privadas para financiar la guerra, alimentar la burocracia y aumentar las ganancias tanto de las empresas del sector bancario como de los sectores de la construcción, la industria o el consumo.

Sin embargo en lo que tiene que ver con sus derechos y con el reconocimiento de su rol social la migración sigue estando ignorada por el Estado y el conjunto de fuerzas sociales y políticas, incluida la izquierda, que tienen una mirada distorsionada de la realidad de quienes viven en el exterior porque siguen pesando los estereotipos creados sobre lo que significa migrar y vivir en el extranjero.

El Estado colombiano no tiene - y pareciera no interesarle - establecer políticas públicas pensadas en función del bienestar y los intereses de las personas migrantes, refugiadas, adoptadas, retornadas o de sus familias. En el exterior la institucionalidad colombiana promueve un patrioterismo fácil, acompañado de la retórica propia que acompaña sus planes de desarrollo. En materia de condiciones de trabajo, permisos de residencia, programas a las familias o protección de riesgos como la vejez, la invalidez o los accidentes sus propuestas, o son limitadas o no las cumple. A la diáspora colombiana se le sigue tratando como clientela potencial a ofrecer a la empresa privada. Si antes, con sus políticas sociales, económicas y de seguridad el Estado causó por acción u omisión la salida de esas personas, ahora las ve como fuente de ingresos a vender a las multinacionales y a la banca. En programas como “Colombia nos une”, que ha sido el adalid de su política hacia quienes residen en el exterior, se repitieron las estrategias neoliberales de privatización y de explotación de la fuerza de trabajo que hacen que sea el mercado, y en él las empresa privadas, quienes se encarguen de las ofertas de servicios básicos como la educación, la vivienda o la seguridad social.


Vivienda y jubilación: ejemplos paradigmáticos de la demisión del Estado


En materia pensional por ejemplo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia y el Instituto de Seguros Sociales ISS crearon el programa "Colombiano Seguro en el Exterior" que permite a las personas migradas cotizar para alcanzar una pensión en el país. El convenio, firmado en 2006 entre el ISS y la empresa Giros y Finanzas S.A., representante legal de Western Union en Colombia no constituye realmente una alternativa porque obliga en la práctica a una doble cotización en Colombia y en la sociedad de acogida. Esta doble cotización se podría evitar si hubieran acuerdos bilaterales o multilaterales entre los Estados que garantizaran el acceso a los derechos y la validez de los mismos en Colombia sin las restricciones que lleven a la pérdida de recursos y oportunidades.

En el tema de las pensiones es necesario que haya una mejor difusión de lo ya acordado con algunos países latinoamericanos porque de lo contrario los acuerdos quedaran reducidos a letra muerta. En el 2005 el gobierno colombiano firmó el Convenio Multilateral Iberoamericano de seguridad social que incluye el tema de pensiones, sin embargo y a diferencia de Ecuador, Bolivia, Brasil, Chile, El Salvador, España, Paraguay y Uruguay no se ha realizado la refrendación del mismo con lo que su aplicabilidad es nula.

Sobre los programas relacionados con la adquisición de vivienda en Colombia están las llamadas “Ferias inmobiliarias” o “Mi Casa con remesas” en las que sin una visión social que favorezca a las familias actúan los operadores inmobiliarios y las instituciones financieras privadas.

Ante estos hechos personas migrantes vinculadas a diversos colectivos, entre los que se destacan el Foro Internacional de Víctimas, las Casas de los Pueblos agenciadas en América Latina por el Congreso de los pueblos y otras organizaciones y partidos han venido promoviendo otra visión de la migración que trabaja para aportar al proceso de paz, para que se reconozcan los derechos políticos, sociales y colectivos de la diáspora y se legisle en su favor. Se busca con estos procesos de auto (reconocimiento) crear alternativas que permitan que sean los y las migrantes en tanto que sujetos y sujetas políticas y sociales quienes las construyan desde sus particularidades de género, generación y razones por las cuales han salido del país.

 

Desafíos a tener en cuenta


En la lucha por obtener derechos que garanticen una vida digna se debe abrir con el conjunto de las fuerzas progresistas una interlocución con el Estado colombiano, con los Estados de recepción de la migración y con las respectivas sociedades que permitan obtener modificaciones legislativas e institucionales y generar prácticas sociales que así lo permitan. En Colombia adquiere un carácter prioritario el reconocimiento de la realidad social que viven los migrantes. Hacer frente a la invisibilización implica entre otras cosas modificaciones en las leyes 1448 de víctimas, la reglamentación de la ley 1465 por la cual se crea el Sistema Nacional de Migraciones, la refrendación del acuerdo iberoamericano sobre seguridad social, que incluye el tema de pensiones, y que se amplié la participación política en el Congreso de la Republica de la diáspora colombiana.


Reconocimiento como víctimas


Trabajar la memoria del conflicto constituye una exigencia para la diáspora colombiana. En el país no se han hecho muchos estudios y reflexiones que muestren de manera real la relación existente entre el conflicto que vive la sociedad colombiana, sus causas estructurales y la migración y el refugio de sus pobladores.

En lo referido a la ley 1448 urge además una redefinición del concepto de víctimas de manera que se incluyan no solo a la personas que están en el exterior por efectos directos de la persecución (refugiados y asilados) sino también entre otras a quienes como lo establece la declaración de Cartagena salieron por sentirse amenazadas en razón al contexto de violencia generalizada que les tocó vivir, por el conflicto armado interno, por las violaciones masivas a los derechos humanos o por cualquier otra circunstancia que haya perturbado gravemente el orden público4. En ese reconocimiento a las víctimas en el exterior, incluidas las trasfronterizas se impone el derecho a la verdad, la justicia, la reparación, la memoria y la no repetición.


Reglamentación de la ley 1465


En el año 2011, el Congreso Colombiano, aprobó la Ley 1465 del 29 de Junio del 2011 por la cual se crea el Sistema Nacional de Migraciones. El tiempo ha pasado y 4 años después el Gobierno Colombiano, en cabeza del Ministerio de Relaciones Exteriores, aún no ha expedido el decreto que la reglamenta. La realización del debate de control y una apropiación del proceso por parte de los diferentes colectivos que trabajan el tema de la migración es útil para que el Estado colombiano cumpla con sus funciones y establezca las bases para hacer frente a la realidad de las y los colombianos en el extranjero y de las personas en situación de retorno.

Una lista - no exhaustiva ni completa de temas a tratar – debe estar orientada a que a través de la reglamentación y organización del Sistema nacional de migraciones se abarquen temas como los derechos de las personas retornadas, la reforma constitucional necesaria para obtener una democrática y adecuada representación de la diáspora en el parlamento colombiano y asuntos como la (doble) nacionalidad, la validez y la homologación de diplomas y competencias de las personas migrantes.

En este proceso se debe dar una atención especial a las mujeres en el exterior ya que muchas veces son víctimas de la violencia machista, de la trata de personas con fines de explotación laboral o sexual o de tratos discriminatorios y degradantes en el mercado de trabajo. También se debe realizar un apoyo decidido a la situación de las personas adoptadas, facilitándoles la posibilidad a quienes lo deseen de encontrar a sus familiares y construir su memoria.

Desde el punto de vista humanitario los consulados y las embajadas deben estar atentos a apoyar decididamente el respeto al debido proceso para los colombianos presos en el exterior y ocuparse del caso de los enfermos terminales y de la repatriación de cadáveres de las personas cuyas familias no cuentan con los recursos para hacerlo.

En lo referido a las remesas y los impuestos que pagamos quienes vivimos en el exterior se propone destinar los beneficios financieros y tributarios a programas para las personas retornadas y familias que se quedaron en Colombia.

Derechos sociales, económicos, administrativos y de ciudadanía en Colombia y en las sociedades de acogida

Las personas que migran lo hacen por razones de trabajo, para mejorar sus condiciones económicas y las de sus familias o simplemente para proteger su vida. Migrar para buena parte de ellas no es un fin en sí mismo sino la oportunidad de encontrar un trabajo decente o de formarse. Las políticas públicas del Estado colombiano las relaciones internacionales que este establece deben estar orientadas a facilitarlo.

Para concretar esos propósitos la diáspora debe trabajar con el conjunto de fuerzas progresistas para que a nivel internacional se firmen convenciones colectivas en materia laboral que garanticen salarios justos y se luche contra el dumpin salarial. Es también necesario firmar o hacer cumplir los acuerdos bilaterales y multilaterales entre Estados y con el sistema de Naciones Unidas que estén relacionados con el derecho a la movilidad como derecho fundamental, el acceso a la seguridad social y al trabajo sin ningún tipo de discriminaciones5. La Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares que entró en vigor en 1993 y que Colombia ratificó en 1995 y las recomendaciones de la OIT deben dejar de ser retorica barata y concretarse a través de instrumentos contrayentes.

La diáspora colombiana necesita que en materia de política exterior el gobierno colombiano llegue a acuerdos para que a la persona migrada colombiana se le reconozcan derechos que le permitan vivir con dignidad en el exterior. Algunos de esos acuerdos están relacionados con la asistencia y la seguridad social en temas como las pensiones, las rentas por accidentes o invalidez o el subsidio familiar como han hecho con los países europeos los gobiernos de Chile, Uruguay y para algunos casos Ecuador. Colombia ha firmado desde hace más de 100 años múltiples acuerdos, casi todos para beneficiar a las empresas como se puede observar con los tratados de libre comercio pero muy pocos para favorecer a la clase trabajadora que ha migrado6.

Ante la hostilidad, la xenofobia y el chovinismo reinante hay que hacer una presión muy fuerte desde diferentes sectores para que se otorguen permisos de trabajo y de residencia. Sin un permiso de residencia – que no una visa – la gente no va a poder acceder a un trabajo legal y a derechos. Además va a ser perseguida por las autoridades, explotada y víctimas de la xenofobia.

En el exterior son necesarias la solidaridad y la confluencia con otras poblaciones que luchan por el respeto a los derechos fundamentales y por alcanzar soluciones a problemas similares a todas las personas migrada. En el contexto en que vivimos la solidaridad de clase deja de ser una frase de cajón para convertirse en un factor determinante de la convivencia al interior de las sociedades. Esa solidaridad y esa lucha deben ir más allá de las fronteras nacionales para propender para que los derechos fundamentales a la vida, al trabajo, a decidir sobre aquellas cosas que nos incumben sean derechos universales que no están sometidos a exclusividades de algún tipo.

Finalmente es importante destacar que la diversidad de realidades en las que vive la diáspora colombiana exige un trabajo de orfebre para juntar experiencias y saberes en distintos campos. La diáspora colombiana debe ser sujeto de derechos y participar de los espacios en donde hoy se está trabajando para resolver el conflicto y definiendo el futuro del país. Solo si ella se empodera para participar con voz propia en tanto que personas migrantes, refugiadas, adoptadas o en situación de retorno y se constituye en sujeto político colectivo podrá posicionar su situación y sus intereses en las sociedades colombiana y de acogida. La diáspora debe hacer parte de las relaciones internacionales desde sus visones e intereses. Afirmarse como tal exige identificar cuáles son los elementos que le unen y convertirse en un factor de poder con incidencia en aquellos territorios en donde reside porque si bien algunas personas se plantean el retorno como un hecho real, otras, probablemente la mayoría, querrían estar en la capacidad de vivir una migración circular que les permita la posibilidad de moverse libremente y tener derechos que garanticen la dignidad y el respeto en donde ellas voluntariamente decidan residir.

Diego Gómez

1 En Suiza hay una política de asilo muy restrictiva que establece cuotas. En consecuencia no hay muchas personas refugiadas colombianas. Según las estadísticas de la OFM la primera persona llegó en 1986, en 1997 se le otorgó el asilo a 26, en el 2000 a 49, en 2003 a 36 y en 2005 y 2011 a 40 personas. En Gómez D. (2013) L'insertion dans le monde du travail des réfugiés politiques colombiens en Suisse romande / Diego Alfonso Gomez. Travail de Diplôme, HES ; EESP ; TS, Lausanne, p.29 source: Bundesamt für Migration BFM. (2013). Statistikdienst Ausländer: Informations statistiques sur la population colombienne en Suisse. Bern-Wabern : OFM.

2 Para las personas que vivimos en el exterior nos resulta perverso que Pastrana o Uribe aparezcan en la frontera como abogados de los y las colombianas que huyeron porque fueron sus gobiernos quienes les obligaron a irse en nombre de la mal llamada seguridad democrática y de la protección de la confianza inversionista.

 La doble moral de las políticas de los Estados del Norte industrializado hacia la población migrada es que se les declara “ilegales” pero se les emplea. La gestión de los flujos de migrantes a través de barreras físicas y legales y políticas policiales constituye el gran negocio de la xenofobia. Con bajos salarios y sin prestaciones sociales los y las migrantes del Sur suplen con su trabajo las deficiencias que en materia de infraestructura y de atención a las personas con algún tipo de vulnerabilidad en razón de la edad o de la enfermedad tienen las políticas de reducción del gasto público en el Norte industrializado. Un gran porcentaje de esa población ilegalizada para ser explotada son mujeres forzadas por la necesidad a separarse de su familia, que ante los bajos salarios y las dificultades que se les colocan para la reunificación familiar, se queda casi siempre en sus países de origen.

En Tacha, V. (2012). Refugiados y Ley de víctimas. Impactos de la Ley de Víctimas en la situación de las personas que se encuentran en necesidad de protección.

 La OIT define la seguridad social como la protección que una sociedad proporciona a los individuos y los hogares para asegurar el acceso a la asistencia médica y garantizar la seguridad del ingreso, en particular en caso de vejez, desempleo, enfermedad, invalidez, accidentes del trabajo, maternidad o pérdida del sostén de familia. En los Convenios de la OIT y en los instrumentos de la ONU se le define como un derecho fundamental. Sin embargo en la práctica no solo no se avanza en esa dirección si no que se pierden derechos como lo muestran todas las medidas que se toman por parte de los Estados en torno a la población migrante y a los sectores populares. En América Latina Simón Bolívar con su carácter visionario ya estipulaba en su discurso ante el Congreso de Angostura la importancia de la misma al advertir que "el sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política.

6 Una lista detallada de esos acuerdos se puede encontrar en http://apw.cancilleria.gov.co/tratados/SitePages/index.aspx

Compañeras y compañeros, amigos y amigas constructoras  de paz reciban un fraternal saludo

Más de 6 millones personas colombianas se han visto obligadas a salir del país porque el Estado colombiano no ha sido capaz de garantizarles la seguridad humana que necesitaban para vivir dignamente en el país. Esta migración - no voluntaria en la mayoría - de los casos y que equivale a toda la población de Cali, Medellín y Barranquilla juntas o a la de Estados europeos como Noruega o Dinamarca debe ser tenida en cuenta en el proceso de paz. Su salida unas veces y su huida en otras se explica por las mismas causas que originan el conflicto en Colombia, o sea  la pobreza, la exclusión, la falta de oportunidades en salud, educación, vivienda o por la violencia.

En el exterior desde hace ya algunos años un grupo de personas y organizaciones vienen luchando por hacer visible su realidad de manera que se les reconozcan sus derechos tanto en Colombia como en las sociedades que les acogen. En un proceso de empoderamiento como sujetos y sujetas colectivas se preparan ahora para participar de la Mesa Social para la Paz y quieren también tener una voz autentica y autónoma en las conversaciones de paz entre el Estado colombiano y las insurgencias.

En Europa, como ya está pasando en América Latina personas migrantes por razones económicas o humanitarias, las y los refugiados, exilados y adoptados unimos nuestras  voces y nuestros  esfuerzos a quienes están  en situación de retorno para organizar en el exterior capítulos de las Mesa Social para la paz. Estos capítulos de la Mesa en el exterior deben incluir a todos los sectores para que desde sus especificidades de género, generación y desde sus diversidades construyan alternativas de paz y de buen vivir.

Al vincularnos a la Mesa Social por la paz queremos ayudar a construir un movimiento por la paz en Colombia que se dote de una agenda y promueva un gran dialogo nacional e internacional como alternativa para superar el conflicto.

En este proceso proponemos también la vinculación de los y las internacionalistas y de los gobiernos, instituciones y organizaciones que se quieran comprometer con la paz de Colombia. Para tal fin organizaremos  eventos y foros consultivos transfronterizos, en los diferentes países en donde vive la diáspora, paralelos a las negociaciones oficiales para que aporten iniciativas vinculantes porque adherimos a la consigna de que la paz son cambios.

A través de nuestro trabajo  queremos construir un sujeto (a) político (a) migrante que aporte en la terminación de la confrontación armada y la solución al conflicto social, económico y político que vive Colombia. En ese proceso queremos hacer visible la migración y reflexionar y elaborar propuestas para que se reconozca nuestra condición de víctimas y de ciudadanos en el exterior y nuestro derecho a la verdad, la justicia, la reparación, la no repetición y a la memoria.

Trabajaremos con el conjunto de la sociedad colombiana para crear unos instrumentos y espacios permanentes que realicen un trabajo pedagógico y comunicativo sobre la paz y hagan un seguimiento a los acuerdos logrados y a la implementación de las propuestas elaboradas.

Lucharemos además para establecer las bases para trabajar los temas de derechos de la población migrada y retornada tanto en Colombia como en las sociedades de acogida.

Finalmente queremos decirles que en la construcción de paz en Colombia cuenten con la diáspora colombiana. Aportaremos desde donde quiera que estemos al proceso de construir una fuerza social que haga real los cambios que necesitamos para tener un país en paz con justicia social y equidad.

Sábado, 31 Octubre 2015 23:07

Mesa Social para la Paz en Europa

Escrito por

 

Ginebra, Suiza sábado 28 de noviembre, 15h00 Casa de las Asociaciones 
(Rue des Savoises 15)
 
Señoras, señoras
 
En el exterior personas migrantes, refugiadas por cualquier razón, retornadas, adoptadas, internacionalistas y la diáspora colombiana en general también se une a este llamado a constituir en Colombia y en el exterior una Mesa social para la paz.
 
Invisibilizada por el establecimiento colombiano y por las diferentes fuerzas sociales y políticas colombianas, la diáspora también quiere participar del proceso desde nuestra condición y realidad concreta, entendiendo que somos parte de ese país que se vio obligada a salir por las mismas razones que están detrás del conflicto social, económico, político, ambiental y armado que lastra a Colombia.
 
En Suiza un grupo cada vez más amplio de personas, que venimos trabajando por los derechos de la población migrante, queremos invitar a todas las personas colombianas, independientemente de las razones por las cuales hayan tenido que salir del país, a los y las internacionalistas, a los gobiernos, instituciones y organizaciones que se quieran comprometer con la paz de Colombia a promover y consolidar este incluyente y participativo proceso. 
 
Para tal fin en Ginebra realizaremos una reunión para socializar la propuesta  y crear grupos de impulso el sábado 28 de noviembre a las 15h00 en la Casa de las Asociaciones (Rue des Savoises 15) en Ginebra. Están invitados a participar.

Excmo. Presidente Señor Juan Manuel Santos Calderón,  

Permítame expresarle mi más profunda preocupación respecto a la condena en segunda instancia y detención del reconocido líder indígena Feliciano Valencia, el pasado 15 de septiembre en el municipio de Santander de Quilichao, departamento del Cauca.

Es necesario resaltar que los hechos por las cuales se imputa judicialmente a Feliciano Valencia, tienen que ver con el desarrollo de la movilización social conocida como la MINGA Indígena y Campesina del 2008 y están relacionados con un ejercicio de autonomía de la jurisdicción especial indígena reconocida por la Constitución de 1991.

Permítame respetuosamente mencionar que el liderazgo social de Feliciano Valencia y su activo compromiso con la búsqueda de la paz, lo hizo merecedor del Premio Nacional de Paz en el 2008, como reconocimiento a la resistencia pacífica emprendida por su comunidad.

Excmo. Señor Presidente de la República de Colombia, considero como observadora y acompañante desde el Parlamento Alemán de los procesos sociales, económicos y políticos de su pais que es sumamente grave que esta detención se sume a otras ocurridas en los últimos meses contra líderes sociales, integrantes de movimientos como el Congreso de los Pueblos y la Marcha Patriótica y las amenazas y 69 asesinatos en el 2015 contra las defensoras y defensores de Derechos Humanos de su país no cesen.

Como presidenta de la Subcomisión Naciones Unidas, Organizaciones Internacionales y Globalización le solicito comedidamente que en la búsqueda y la construcción de la paz se respeten los derechos de las minorías, se corrobore el reconocimiento de su jurisdicción especial indígena, así como se garantice el ejercicio de la movilización, la protesta social y la defensa de los derechos humanos.

En este orden de ideas me preocupa que la sentencia en segunda instancia no haya tomado lo suficientemente en cuenta esta caracterización entrando a calificar como delincuenciales actuaciones propias de la jurisdicción Indígena en sus territorios.

De acuerdo a ello y teniendo en cuenta la independencia y división de poderes le solicito respetuosamente se analice lo anterior para que las autoridades judiciales correspondientes permitan de manera pronta y efectiva la liberación de Feliciano Valencia, tomando en cuenta para ello sus calidades personales, liderazgo nacional y su importancia para el actual proceso de paz.

En momentos en que Colombia y su Gobierno han avanzado en el proceso de negociacion con las FARC-EP y la apertura formal del díalogo con el ELN esta ad portas, es vital Excmo. Presidente que el Estado que Ud. dirige cree un clima de confianza y que sucesos como los arriba nombrados no contradigan el sólido funcionamiento del Estado de Derecho y la Constitución de 1991.

Con suma preocupación,

Heike Hänsel
Parlamentaria Alemana
Presidente de la Subcomisión Naciones Unidas, Organizaciones Internacionales y Globalización

cc.: Alta Consejería para los Derechos Humanos de la Presidencia de la República, Ministerio de Justicia y del Derecho, Corte Suprema de Justicia, Corte Constitucional, Consejo de Estado, Fiscalía General de la Nación, Procuraduria General de la República, Delegación de la Unión Europea en Colombia, Embajada de República Federal de Alemania en Colombia, Alto Representante de las Naciones Unidas en Colombia, Embajada de Colombia en Berlín, Enviado especial del gobierno alemán para el proceso de paz en Colombi
--

Heike Hänsel, MdB

Vorsitzende Unterausschuss Vereinte Nationen, Globalisierung und Internationale Organisationen, Entwicklungspolitische Sprecherin Fraktion Die Linke

Página 1 de 3
You are here:

Congreso de los Pueblos:

Somos una organización de caracter político y social que aglutina diversos sectores y actores en la construcción de una propuesta de país para la vida digna y con justicia social en Colombia.

El Congreso en las Redes

social icon  social icon social icon  social icon

 

S5 Box

Login

Register