MANUEL GUSTAVO CHACÓN: EL ESPÍRITU DE LA ÉPOCA

El ímpetu comunero lo traía desde el vientre de su madre y se convirtió en huracán cuando respiró la primera bocanada de aire. El espíritu de la época lo invadió en su juventud y jamás lo abandonó. Manuel Gustavo Chacón Sarmiento y su generación fueron seducidos por los sueños emancipadores que inundaban como ríos desbordados toda Nuestra América y bañaban de valor y rebeldía a los hombres y mujeres en cada rincón del planeta donde la injusticia era la norma.

Ese espíritu rebelde se había forjado durante décadas en medio de luchas obreras, campesinas, estudiantiles, negras e indígenas. Era difícil escapar al legado revolucionario que había esculpido un mundo de ideas de cambio y transformaciones, montadas sobre bases éticas firmes, llenas de principios y valores humanistas.

Las luchas y la dirigencia de la Unión Sindical Obrera- USO, formaron a Manuel Gustavo y su generación rebelde, pero también, y no sería equivocado, aseverar que ellas y ellos fueron responsables de marcar un hito histórico, de fomentar con el arte y la organización política una cultura de poder popular y unidad que hicieron más grande y formidable al Movimiento Obrero colombiano.

Chacón y su generación hicieron revolución cada día, en la práctica. Pusieron límites y distancia entre el papel y compromiso de la dirigencia sindical revolucionaria y la oligarquía genocida. Alimentaron la unidad obrero popular, campesina y estudiantil y le dieron forma a la construcción de poder popular desde la base. Le demostraron a los partidos y procesos de izquierda el sentido que tiene la solidaridad de clase que se materializa en hechos y acciones de amor eficaz hacia los más necesitados.

Los años 80, permitieron observar el espíritu de la época en todo su esplendor. Manuel Gustavo y la dirigencia de ese período fueron la síntesis de un acumulado histórico que dejó un legado maravilloso y ejemplar de unidad, de lucha social y popular. La dirigencia no se dedicaba únicamente a sus responsabilidades sindicales; estudiaba y se formaba como militante político, trabajaba con las comunidades, organizaba procesos, se solidarizaba con las huelgas en diferentes sectores, ponía el sindicato y sus recursos al servicio del pueblo y sus reivindicaciones, y se jugaba la vida por sus ideales clasistas.

Sin embargo, es indudable que esos valores y principios se han venido perdiendo, no solo en la USO sino en el movimiento social y popular; también, parecen desechables, el valor de la palabra y el compromiso militante, la unidad de acción y de clase. Se viene refundiendo el papel de la dirigencia sindical y política; y las líneas rojas que limitan su relación con los patronos y opresores también parecen refundidas.

No sabemos qué sería hoy de la USO y del movimiento social y popular, si Manuel Gustavo Chacón Sarmiento y otros y otras de su generación rebelde no hubieran sido asesinados, si estuvieran hoy con nosotros iluminando el camino y dándole aliento a un espíritu de la época tanto o más fuerte que aquel que protagonizaron. Lo cierto, es que su legado es un tesoro que hay que recuperar, reconstruir y aplicar en uno de los momentos políticos más aciagos de la historia de la humanidad.

Dedicado a Manuel Gustavo Chacón Sarmiento, su familia y su generación rebelde. En el aniversario 37 de su vil asesinato el 15 de enero de 1988, en Barrancabermeja.