SE NOS FUE EL PADRE JAVIER, PERO NOS QUEDAN SUS ENSEÑANZAS Y TODA SU MARAVILLOSA OBRA

Se nos fue el Padre Jesuita Javier Giraldo Moreno (1944-2026). Partió hacia la eternidad uno de los seres humanos más humildes, coherentes y revolucionarios que pudimos conocer y con el que tuvimos el honor de compartir jornadas de trabajo social, planear acciones políticas en favor de la paz y la defensa de los Derechos Humanos y aprender de su infinita sabiduría.

Casi todos y todas lo conocimos por su esfuerzo sobrehumano al frente de la lucha por la construcción de la paz y su ejemplo al frente de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó; otra de sus quijotescas obras fue la dedicación de su vida a la búsqueda del cuerpo o los restos del sacerdote revolucionario Camilo Torres Restrepo, quien murió en combate el 15 de febrero de 1966, en Patio Cemento – Santander, a pesar que oficialmente la solicitud se instauró en 2019, el objetivo se alcanzó con éxito, contra viento y marea, después de 60 años de esfuerzos, en febrero de 2026. Pero, Javier Giraldo no solo era un religioso que seguía las enseñanzas de la Teología de la Liberación y ayudaba a los pobres y a las comunidades necesitadas. Fue, un gran intelectual y académico, licenciado en Filosofía y Magister en Teología, Investigador, escritor; fue Secretario del Tribunal Permanente de los Pueblos para América Latina, Director del Cinep y fundador de la comisión intercongregasional de Justicia y Paz.

Hace apenas 15 días, conversamos con el Padre Javier sobre la necesidad de impulsar un Tribunal Internacional de Opinión – TIO, en el marco de la conmemoración de los 50 años de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos, acompañados de varias organizaciones de DDHH y de la organización internacional que promovió en los años 70 el nacimiento del Tribunal Permanente de los Pueblos- TPP, del cual era integrante Javier Giraldo. Javier nos recordó la importancia de la Carta de Argel (1976), el valor histórico de su preámbulo y la necesidad de reivindicar la autodeterminación de los pueblos, el derecho a rebelarse y el debate mundial que en la actualidad se presenta sobre el  desprestigiado papel  del derecho internacional y su inutilidad ante las injusticias, el genocidio y otros males que aquejan la humanidad.

Nos propuso, además, resaltar y debatir sobre la obra de Luigi Ferrajoli “La Constitución de la Tierra” como una propuesta que nos podría abrir los ojos frente a la necesidad de enfrentar el momento político, ecológico y económico por el que atraviesa la humanidad, en manos de la ultraderecha, el imperialismo y el fascismo que amenaza la existencia, no solo a la especie humana, sino del planeta. La Constitución de la Tierra es una propuesta de Acuerdo o Pacto jurídico global entre los pueblos del mundo.

Semejantes debates y preocupaciones acompañaban los pensamientos del Padre Javier en este momento. Por eso, se puso manos a la obra para adelantar  acciones sociales y políticas. Incansable, valiente y generoso. A pesar de no contar con mucho tiempo por sus numerosas ocupaciones, lo sacaba de donde fuera para brindar, a partir de su experiencia, sus conocimientos a obreros y obreras que crecen hoy en medio del mundo sindical.

Para el Congreso de los Pueblos y sus procesos regionales, la muerte del Padre Javier es demoledor, nos causa un gran dolor y sentimientos encontrados; se nos va un amigo, un maestro, un revolucionario, un camilista, un ejemplo, y su partida nos embarga de tristeza. A pesar de ello contamos con el orgullo de haber sido parte de su maravillosa existencia y por eso hoy lo queremos reivindicar en su ser, en su obra y en su memoria de dignidad y lucha.

 

Descarga y comparte el comunicado:SE NOS FUE EL PADRE JAVIER – COMUNICADO