CRÍA CUERVOS Y TE SACARÁN LOS OJOS
Nada expresa mejor la actual relación entre la fracción mayoritaria de la USO y la alta dirección de Ecopetrol, que este viejo y conocido adagio popular. Una vez iniciado el gobierno del cambio, la nueva administración de Ecopetrol en cabeza de Ricardo Roa y la vicepresidencia de talento organizacional entablaron una “amistosa relación” con el sector patronal que maneja la junta directiva nacional de la USO y aprovechando la crisis y desviación política del sindicato hicieron causa común para acabar con las fuerzas políticas beligerantes e históricas que le daban el enfoque clasista a la USO. Fue así como nuestra querida USO se convirtió, en este período, en un sindicato de bolsillo y amigo del patrono (sindicato corporativista), desmovilizador de su dirigencia y su base obrera; hasta adoptaron banderas comunes con Ecopetrol reconociendo públicamente que ahora la administración y la USO… “SOMOS UN SOLO EQUIPO”.
Pero como no hay mal que dure 100 años, deuda que no venza o plazo que no se cumpla y llego la hora de la verdad; esa alianza que Ecopetrol creía que estaba bien cimentada resultó estar pegada con babas, hoy sus mejores amigos del sindicato no solo abandonaron el barco del cambio y se fueron con el camaleón de Roy Barreras, sino que ahora salen a pedir la cabeza de Ricardo Roa, y de la vicepresidenta de talento organizacional (a quienes no defendemos y siempre cuestionaremos). Ese compartir de mesa y manteles, las tomadas de tinto que alegremente compartían y de las que se enorgullecían, se acabaron.
El problema es que mientras estuvieron de “amiguis” decidieron adelantar la negociación de la Convención Colectiva de Trabajo, creyeron, las dos partes, que se trataba de un paseo y no fue así, todo viene saliendo mal, como era de esperarse. Como CDP, en la reunión de junta nacional, en su momento, sustentamos política y sindicalmente la inconveniencia de adelantar la negociación colectiva, expresamos claramente que no era el momento, reprochamos su afán de adelantar una convención que vence el 31 de diciembre de 2026, y dejamos nuestra consideración de esperar los resultados electorales y negociar con el nuevo gobierno.
Sin embargo, estos señores creían tener el cielo entre las manos, manifestaron, en ese momento, “que las relaciones con la administración y el gobierno de Petro se encontraban en las mejores condiciones políticas y sindicales…” y que además no se sabía quién podría ganar las próximas elecciones y que si ganaba la derecha iba hacer más difícil negociar una nueva convención colectiva”. En ese contubernio con Ecopetrol decidieron adelantar la negociación de la Convención, pero vaya sorpresa cuando el bloque mayoritario sale a apoyar públicamente a Roy Barreras para la consulta presidencial; se van lanza en ristre contra el gobierno de Gustavo Petro y piden la salida de la presidencia de Ecopetrol de su aliado y amigo Ricardo Roa; como si fuera poco, apoyan públicamente a los candidatos de centro y derecha para las próximas elecciones presidenciales con el sofisma que si gana Iván Cepeda va a acabar con la industria petrolera y por ende con Ecopetrol.
Con este panorama hoy se ve una negociación colectiva bastante enredada e incierta, que se desarrolla en un ambiente de reproches y traiciones políticas y pone en peligro los derechos de los y las trabajadoras. De otro lado, la mayoría de los negociadores y el sector mayoritario de la USO que denominamos corporativo, siguen atacando al gobierno de Petro responsabilizándolo de afectar los intereses de la industria petrolera y de los trabajadores, acusándolo de poner en riesgo la soberanía energética del país y jugando con las narrativas de los empresarios y gremios de la derecha, representados por Abelardo De La Espriella, que atacan y señalan a Iván Cepeda como enemigo de la industria.
Con este panorama, lo coherente sería retirar el pliego, enfocarnos en la defensa de Ecopetrol pública y Estatal, y prepararnos para la pelea si llega a ganar un fascista privatizador de derecha y enemigo de la clase obrera como Abelardo de La Espriella, un abogado de la mafia que lo único que le importa es llenarse los bolsillos y que respaldado por el genocida Donald Trump, no dudaría un segundo en empeñar la empresa de los y las colombianas y regalársela en bandeja de plata al imperialismo que anda sediento de petróleo y haciendo la guerra contra los pueblos en todo el mundo.
Como Congreso de los Pueblos- CDP seguiremos impulsando nuestra propuesta del Fortalecimiento de Ecopetrol e invitando a los trabajadores a acompañar la lucha por una Ecopetrol 100% estatal que lidere la transición energética justa, la reversión de todos los campos petroleros a la nación y la no entrega de nuevos campos a las multinacionales, la soberanía energética, la expedición de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, la defensa de la vida y el ambiente sano- No al Fracking y la recuperación de la USO a partir de una nueva practica sindical que recupere la memoria y los principios de la USO de todos y todas.
Hacemos un llamado a los trabajadores y las trabajadoras, a todo el proletariado colombiano a cerrar filas este 21 de junio de 2026, para que en segunda vuelta presidencial ganemos con el candidato IVAN CEPEDA, compañero que recoge y reafirma su compromiso con el pueblo colombiano y los trabajadores del sector petrolero. Los obreros no podemos permitir que llegue a la presidencia de Colombia un burgués, misógino, machista y fascista, amigo de los gringos y los paramilitares; los obreros no podemos olvidar los asesinatos, encarcelaciones, judicializaciones, los despidos y todos los derechos arrebatados por la derecha, el paramilitarismo y los anteriores gobiernos uribistas y vendepatrias.
Equipo Obrero Sindical
CONGRESO DE LOS PUEBLOS

